lunes 30 de enero de 2012

todos contra todos 1989 audio

domingo 30 de agosto de 2009

TODOS CONTRA TODOS en vivo en el Club Boca (MdP) 30-09-89


Esta es la única grabación que se conserva de esta banda
(que yo sepa) aunque Chary creo que tiene escondida otra.
Hoy se cumplen 20 años (la puta que lo parió!) de esta tocata.
Todos contra todos fue una de las primeras bandas anarcopunk
de Argentina, y la primera de Mar del Plata a la que se le entendía
lo que trataban de hacer (musicalmente).
Tocaban:

Chary (la viola)
Pablo Carriño (R.I.P) (la batería)
Maxi (el bajo) y
Daniel (cantaba)

Esto está ripeado del caset en mp3 320 kbps
y pasado por equalizador y compresor.
El paquete trae tapa, contra, fotos, letras y piezas gráficas.

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sino funciona prueben DESCARGAR ACÁ




sábado 21 de enero de 2012

La cresta de la ola/suplemento radar nov.2011

COLLAGE radar noviembre 2011 ilsutrando
la nota sobre el libro Derrumbando...
flyers de Los Baraja, Los Inservibles, Festi punx, tapa de REsistencia 1, Alcohol y Fotocopias, la puerta del parakultural, fotos de los violadores. etc-
excelente la nota de Mariana Enriquez.
LA CRESTA DE LA OLA

Todo empezó en la casa de unos chicos chetos que trajeron discos importados, pero enseguida la voz se diseminó –sutil pero febrilmente– por toda la ciudad y el conurbano, y entonces comenzó a gestarse la escena punk argentina. En las trasnoches de un restaurante de comida francesa, en reuniones míticas en el Botánico, en encuentros de chicos que se buscaban por la calle, y después en recitales, persecuciones y peleas, esa música que se oponía al rock festivo y alegre de la vuelta de la democracia dio pertenencia a parte de una generación que recién ahora cuenta su historia en el flamante Derrumbando la Casa Rosada.

Por Mariana Enriquez

En el principio fue una carta de lectores a la revista Pelo, firmada por Hari B., nombre verdadero de Pedro Braun, que decía algo así como que existía el punk en la Argentina porque existía él, que era punk. La carta apareció nada menos que en 1977: un año antes, Hari B. había ido de vacaciones con su familia a Europa –específicamente a Polonia, país que tiene una insólita influencia en el punk argentino– y a la vuelta, en Londres, había visto la escena dominada por Sex Pistols y The Clash. Además, trajo discos. Y fue como una infección que irradió desde su casa en Belgrano R, y alcanzó toda la ciudad y el conurbano, y en ese contagio el punk inoculado fue mutando hacia variantes de todo tipo, muchas veces antagónicas entre sí, entre 1978 y 1988, año que clausura una primera etapa. De esa escena, jamás o muy pobremente contada, se ocupa Derrumbando la Casa Rosada: mitos y leyendas de los primeros punks en la Argentina 1978-1988, de la colección Libros de una Isla –Ediciones Piloto de Tormenta– que se agotó en apenas dos meses y acaba de reeditarse, justo a tiempo para la presentación que se hizo hace una semana en el Museo del Libro de la Avenida Las Heras, evento que acabó siendo una cumbre de la realeza del punk argento, con Patricia Pietrafesa (autora de Resistencia, el fanzine más importante de los ‘80, e integrante de Cadáveres, Sentimiento Incontrolable, She Devils, Kumbia Queers, entre muchos otros), Máximo Soto, de Secuestro, Pablo Strangler, de Alerta Roja, Miguel Angel Latorre, de Morgue Judicial, Marcelo Pocavida (Los Baraja, Cadáveres, Star Losers), Stuka y Sergio Gramática, de Los Violadores, además de varios periodistas que investigaron para el libro y de la presencia fantasmagórica de Horacio “Gamexane” Villafañe, el más nombrado de la noche, el pionero que falta desde su muerte el mes pasado.

Pero, ¿cómo contar una escena que fue una minoría intensa, pequeña pero febrilmente activa, que se movía, incluso, por debajo del under? Alfredo Sainz y Daniel Flores, los periodistas organizadores y agitadores del proyecto, que vienen planeando este libro desde principios de los años ’80, les estuvieron dando vueltas a varios formatos. “Terminamos eligiendo el modelo de contar lo que pasó algunas noches, inspirados en la película 24 Hour Party People, de Michael Winterbottom, que cuenta el primer recital de Sex Pistols en Manchester y cómo le cambió la vida a los 42 espectadores.” En Derrumbando la Casa Rosada los recitales son nueve y funcionan como ventanas hacia pequeños mundos privados. Y la apuesta es de panorama, de mezcla: escriben periodistas como Flores, Sainz o Adriana Franco, pero también protagonistas, como Marcelo Pocavida y Patricia Pietrafesa. Y en cada ventana que se abre se va armando una historia de la contracultura, una historia de la vida en la inmediata posdictadura bien lejos de la primavera alfonsinista y el rock nacional alegre y divertido.

NUEVE NOCHES

Los mitos y leyendas de esos años comienzan, en el libro, con un escenario muy extraño: Le Chevalet. Se trata de un restaurante de comida francesa de Barrio Norte, del pintor Botto Jordán, quien quería darles a sus trasnoches algún toque extravagante. Juan Pablo Correa, “anfitrión” de las trasnoches –hoy conocido como relacionista público de PROA y Villa Ocampo, entre otras elegantes instituciones– trajo la idea de hacer trasnoches punks con esa música que estaba de moda en Londres. Ya había grupos en Buenos Aires en condiciones de tocar: Los Violadores, Los Laxantes (de Gamexane), Trixy y los Maniáticos... no mucho más. Botto accedió. Y durante seis meses de 1981, Le Chevalet se convirtió en la sede del punk local. No duró mucho: el lugar no estaba insonorizado, había que sacar al dueño de la cárcel cada noche, y solían volar objetos por el aire en medio de pogos sin escenario. Ezequiel Abalos, uno de los habitués, cuenta en el libro: “Era una situación marginal, pero de gente pudiente”. Y Adriana Franco, la autora de ese capítulo titulado “La larga noche de todos esos años”, escribe: “Aparecía una nueva generación que no le interesaba la saga del rock nacional, que no la inspiraba y que incluso veía al rock local como funcional a la dictadura”.

Las noches de Le Chevalet no están individualizadas: el local aparece como un lugar de encuentro por el que pasaban desde Andrés Calamaro hasta Los Baraja, pioneros platenses que contaban entre sus filas con Marcelo Montolivo y Marcelo Pocavida. Pero Derrumbando la Casa Rosada también reconstruye momentos específicos, como el legendario recital de Los Violadores en la Universidad de Belgrano el 17 de julio de 1981, donde hubo una razzia eficaz que se llevó a cada uno de los integrantes del grupo después de una pelea entre punks y hippies que puso al género por primera vez en los medios, con dos reseñas no menos legendarias: una tolerante e inteligente de Roberto Pettinato en Expreso Imaginario, y la sorprendentemente reaccionaria de Gloria Guerrero para Humor que, con el título de “Punks Go Home”, acusa al grupo y a su público de “denigrar a la generación de Woodstock con insultos y frases hirientes” y termina diciendo “algunas camperas empezaron a saltar y armar despiole al son del tema ‘Represión’, que balbuceaba algo como que hay represión en todas partes”.

Ese show en la UB y la sede de Le Chevalet en Barrio Norte llevan directamente al origen de clase media alta de los primeros punks en Argentina, que no está en discusión. Pero lo que el libro demuestra es que si bien esos primeros discos los trajeron quienes podían conseguirlos –los que viajaban, los que tenían acceso a lo importado– el aire fresco y rabioso del punk, tan necesario en la ciudad de plomo, alcanzó a chicos de otras clases sociales muy rápidamente. Hari B. hizo contacto con Sergio Gramática, baterista de Los Violadores, gracias a un aviso de búsqueda de músicos; y Gramática era un chico de Bernal, nacido en San Justo, su padre trabajaba en una fábrica de transformadores. Y Marcelo Pocavida era de Lanús Este, un hijo único sobreprotegido, fanático de las películas de terror que llegó al rock por Alice Cooper y Kiss, y finalmente a los Sex Pistols y los punks locales sencillamente porque las reseñas eran escandalosas y eso era lo que le gustaba a Marcelo: el alto impacto. “Leí esa nota de Pettinato donde decía que el cantante de Violadores parecía una mezcla de Tribilín con Johnny Rotten y que el guitarrista parecía Frankenstein en miniatura y me dije ‘esto es para mí’. Leía las notas y me enteraba de cosas, tomaba nota. Así conseguí el dato de que Hari B. se llamaba Pedro Braun y que era cheto. Y que vivía en la calle Juramento. Un día me tomé el tren con mi grabadorcito en la mano, escuchando ‘Never Mind The Bollocks’, llegué a Belgrano y caminé Juramento de punta a punta como un pelotudo. Yo no sabía lo que era Belgrano: para mí era el nombre de un prócer. Pero finalmente encontré la casa, por la placa con el apellido de la madre odontóloga, y toqué el timbre. Hari B. bajó vestido de militar; yo tenía una remera de los Sex Pistols pintada con óleos –porque no existían las remeras de grupos en esa época–. Hari B. era muy parco pero le caí bien y me hizo pasar a su casa. Yo tenía 17 años: era 1981. Después me invitaron a los ensayos de Violadores en Villa Urquiza. Me rompieron la cabeza.”

Derrumbando la Casa Rosada también es un libro sobre otro mapa de Buenos Aires, con centros rojos en las comisarías y un movimiento juvenil que iba marcando mojones: el Parakultural en San Telmo, el Teatro del Plata, el Einstein, Cemento, el salón Verdi en La Boca, la Sociedad Polonesa Social Cultural y Deportiva Bartose Glowacki, en Valentín Alsina. En cada uno de estos lugares, después de cada show, la policía intervenía brutalmente: para muchos, la noche del primer recital también fue la primera noche en una comisaría. “Por esos años –cuenta Patricia Pietrafesa en el libro–, el método de persecución sistemática que implementaba la policía sobre todos aquellos a quienes consideraban distintos, raros, acabó con varias bandas y muchas buenas intenciones. Se hacía difícil soportar estas adversidades. Ellos lo sabían, por eso el hostigamiento y el encierro para convencerte de que ‘así, no’. Casi lo logran.”

Hay detalles extraños en esta historia parcial del punk. Como el inexplicable hecho de que tantos pioneros punks argentinos fueran polacos –algunos nacidos en Polonia, otros hijos de primeros inmigrantes– y que bandas seminales como Antihéroes se formaran en los boy scouts polacos –y en consecuencia que la Sociedad Polonesa de Valentín Alsina acabara siendo sede de recitales de la cooperativa de músicos punks y afines formada en 1986 (la Sociedad fue, también, donde hizo sus primeras armas Sandro)–. O que algunas bandas aparecieran en televisión: Los Baraja en El club privado de Moria (Casán) y Secuestro en Los copiones de ATC, una serie para chicos escrita por el papá de Máximo Soto, autor también de Pelito y Las puertitas del Señor López. O que un grupo como Morgue Judicial saliera de la Asociación Cristiana de Jóvenes, donde se conocieron sus integrantes. “Otra cosa interesante –cuenta Alfredo Sainz– fue descubrir dónde estaban muchos punks ahora, desde Lingux (Sentimiento Incontrolable), que era el patriarca de la anarquía en la Argentina y se convirtió en un escribano millonario, hasta Pablo Strangler (Alerta Roja) que hoy es en un jugador profesional de poker y aparece en los programas de ESPN.”

GRIETAS Y SUSURROS

Uno de los capítulos más importantes de Derrumbando es “La batalla del Riachuelo”, crónica del festipunk del 2 de mayo de 1986 en el Salón Verdi, escrito por una de sus protagonistas, Patricia Pietrafesa. Ella, que toca el bajo en She Devils y en Kumbia Queers –verdadero gran éxito de mestiza cumbia punk– es la memoria del movimiento, la que oficia de biblioteca, de historiadora. Patricia guarda todo: tiene un archivo en la casa de su padre que conserva cada volante de la época y cuenta además con su envidiable memoria –y su lucidez–. Aquel festipunk fue el primer festival independiente y autogestivo, organizado por una cooperativa de bandas; hoy, tras la caída de los discográficas, la experiencia, que conllevaba peleas con Sadaic, resulta absolutamente vigente. Patricia, además, estaba viviendo su primera experiencia de punk político, junto a Sentimiento Incontrolable. Su ideología libertaria no se limitaba a la música. Por esa época conoció a la trabajadora sexual Ruth Mary Kelly, que le presentó a Eugenio Raúl Zaffaroni: él le explicó cómo proceder cuando la policía los llevaba presos y le regaló el Código de Contravenciones Policiales.

Entonces, junto a Mónica Vidal, de Antihéroes, organiza reuniones mensuales en el Jardín Botánico, para punks e interesados. Ahí conocen a Daniel Melero, que está en los orígenes de la cooperativa y arma su sello Catálogo Incierto para editar a, por ejemplo, Todos Tus Muertos; pero también en esas reuniones circulaba una información que en 1986 era una bocanada, una alegría. Algunas de esas reuniones del Botánico llegaron a sumar cien personas.

Derrumbando la Casa Rosada recoge esta experiencia de información y agitación, pero también la de grupos “divertidos” como Secuestro, o el testimonio de Sergito Anticristo, de la banda skinhead Comando Suicida. La convivencia en los ’80 de estos grupos, tan distantes ideológicamente, estaba lejos de ser fraternal. Hubo violencia, peleas, racismo, homofobia: hay otra historia que todavía queda por contarse. El libro no esquiva las peleas y las internas de aquellos años, pero tampoco las profundiza. Y eso está bien, dice Patricia, porque es un panorama. “Este libro es una primera parte para que después a quienes nos interesa la época podamos meternos con los detalles, con lo que no se cuenta. Eramos chicos, pero yo era muy seria, y todo lo hice con mucha seriedad. Muchos grupos provocaron actos de violencia y fueron responsables de muchas agresiones y eso no se justifica porque uno ‘era chico’. No me interesa limar asperezas.”

Asperezas que, cuentan Flores y Sainz, sí se dejaron de lado para armar el libro. “Creo que todos estuvimos de acuerdo en que esta diversidad aportaba a que quedara un libro más completo. La única duda surgió con la inclusión de Comando Suicida, por todos los antecedentes de violencia de los skinheads. Pero la curiosidad por saber cómo había sido la historia del grupo –incluyendo cosas como la pelea entre los Comando y los TTM en un recital del Parakultural– y de los inicios del movimiento skin en Buenos Aires fue más grande.” En su testimonio, Sergito, de Comando Suicida, admite que en un tiempo se unió al tenebroso falangista nacional Federico Rivanera Carlés, pero después se abrió. Y allí queda su historia.

UN PRONTUARIO Y UNA NECROLOGICA

Así definió Máximo Soto, de Secuestro, al libro en la presentación. “La mitad de los protagonistas están muertos y la otra está en el exterior”, se reía. “Este libro abre la inquietud sobre si el punk está muerto o no”, agregaba. “Los que estamos acá somos sobrevivientes”, decía Gramática. Es cierto. Basta mirar la alucinante coda del libro, un listado de dónde están hoy aquellos punks que parecen breves perfiles de los protagonistas de una novela de Roberto Bolaño. Algunos ejemplos. “Alberto Villaverde, alias Beto, bajista de Los Violadores: después de dejar la banda, ingresó a la policía y en 1994 se suicidó”; “Carolina Vera Antolinetti: alias Carol, cantante de Cadáveres de Niños: tiene una academia de flamenco en Hong Kong, donde vive con sus hijas”; “Pablo Esaú, baterista de Los Laxantes: desapareció en la selva boliviana en febrero de 1990, junto con su novia, Mónica Vidal”; “Pedro Braun, alias Hari B., guitarrista y fundador de Los Violadores: trabaja como guía de montaña”; “Woijtek Niemiec, bajista de Antihéroes: de acuerdo con los últimos datos conocidos, vive en el número 4 de la calle Kmieca de la ciudad polaca de Szczecin”. Pero el clima en la presentación no era fúnebre: tenía algo de justa celebración, de reconocimiento. “A mí el punk rock me salvó la vida”, decía Patricia. “Nuestra época fue bisagra entre dictadura y democracia: las minorías salían a resistir contra las condiciones que te hacían difícil la vida, y no sólo la policía, también la gente, que nos rechazaba, a nosotros y a todo lo que no consideraba normal. Vivir como queríamos era un gran desafío y una gran intensidad. Me hizo revivir esos sentimientos y me despertó la veta de historiadora, volver a mi archivo, querer contar esa escena, que no está en ninguna parte.” Y Marcelo Pocavida, que está por editar un disco homenaje al punk argentino con su grupo Star Losers, se niega a hablar de si el punk está muerto o no. “¿Cómo voy a hacerme ese planteo? Tenemos 47 años y seguimos acá. Es nuestra vida.”

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-7576-2011-12-24.html

nota de resistencia: Gracias Mariana enriquez!!!!!


FLYERS cooperativa/festivales punk rock 80s bs as argjj.

LA BATALLA DEL RIACHUELO
Festipunk en el Salón Verdi
2 de mayo de 1986
Por Patricia Pietrafesa

El festipunk del 2 de mayo 1986 en el Salón Verdi de La Boca puede ser considerado el primer festival independiente y autogestivo de pura ideología punk, organizado por una cooperativa de bandas afrontando la precariedad de la época a pura garra.
Ahí estuvieron Todos Tus Muertos -furiosos pre alterlatinidad-, Los Corrosivos - malditamente oscuros-, los Mutantes Del Kaos -ágiles interpretes de hardcore /punk + ideología-, Sentimiento Incontrolable -en su pico de anarko punkitud fundacional-, Antihéroes -con los polacos de Valentín Alsina y Mónica Vidal, y completaba la grilla Valió La Pena, portadores locales del legado Joy Division.
A esta combinación explosiva de bandas personalidades e intenciones hay que sumarle los principios de independencia y autogestión de la cooperativa que organizaba todo: los músicos iban del escenario a cobrar la entrada en la puerta y de ahí a atender la barra.
El centenario Salón Verdi fue lugar de los infaltables disturbios de la época: ataques por parte de la hinchada de Boca, incidentes policiales y otras anécdotas.
Yo estuve ahí junto a otros compañeros de la época generándolo, pero para llegar a ese grado de convencimiento que me dio la energía suficiente para ponerle tanto de mi a la movida había atravesado un par de años de entrenamiento.

(extracto de Derrumbando la casa rosada- relatos de recitales de punk rock de los 80s en Buenos aires. ediciones Piloto de Tormenta)

FESTI PUNK 1 en el teatro verdi. 2 de mayo 1986. (diseño x Pat Combat Rocker)














FESTI PUNK 2. 15 de junio 1986, suspendido. (diseño x Fidel ttm)



















FESTI PUNK 1987 2da etapa de la cooperativa. (diseño x Charlo mutantes del kaos)
















viernes 21 de octubre de 2011

MITOS Y LEYENDAS de los primros punks en argentina


"DERRUMBANDO LA CASA ROSADA mitos y leyendas de los primeros punks en argentina 1978-1988"
este libro compila la descripcion de varios recitales y lugares punks de los 80s...escritos todos por perioridstas que investigaron pero tambien por los propios artifices como seria el caso de Poca Vida y yo (pat). En mi caso me dedico a describir el festival del 2 de mayo de 1986 en el teatro verdi d ela boca, el primero en el que me involucre tan apasionadamente, el primero d ela cooperativa de bandas punks eran tiempos durante los que mi banda era Sentimiento Incontrolable, tenia mis fanzines Resistencia y Kien sirve la kausa del kaos .
Marcelo Poca vida describe el reci de presentacion de Invasion 88.
autores:DAniel Flores, Alfredo Sainz, ADriana Franco, Diego L de Guevara, Patricia Pietrafesa, Leandro Uria, Marcelo Poca vida.
EN BREVE les comunicare donde como conseguirlo.

lunes 14 de marzo de 2011

dekadencia humana


GENIAL el sitio de Gerardo Dekadencia.....


UN PUNK ANARQUISTA amante de los dokumentales aktivistas sociales y politikos,del cine de la misma especie y tambien de terror gore splatter,un fan de los ZINES y de los KOMIKS komo de todo tipo de musika experimental,klaro mis preferencias klasikas son las referidas a la diversa fauna punk,los sonidos negros desde lo tribal al dub mas elektro de hoy dia,un eskritor enfermo acerka de todo lo ke pasa en nuestras hermosas vidas....un soñador...un romantiko...kon mucho odio empujado por mucho AMOR... DEKADENCIA G

digitalizo varios fanzines, entre ellos el honor que me hizo en subir el primer numero de Resistencia, hay algunos Dekadencia, 74 mts, REbelion Rock, La Furia, La contracultura y demas joyas....

miércoles 19 de enero de 2011

inservibles


(Hace poco en un cruce de mensajes en fakebook me posteo esto Tomas Nochteff sobre Resistencia y me vibro, así como la visita de Jello Biafra y otros acontecimientos.....la influencia va y viene.!!!!!!! esto un buen resumen por un experto en desafiar lo establecido)
Nochteff dice:
"claro que siempre recuerdo Resistencia, con 13 años me fui a un "encuentro de la juventud rebelde" en el botanico, me gustaba el punk pero no conocia a nadie ni a nada, era mas un instinto que otra cosa, me fui con unos jeans que los habia ... metido en lavandina y una remera camuflada con "the doors" escrito con marcador, todo asi re casero y descolgado, ese dia te conoci a vos y hablamos a mi ya me gustaba exploited y eso a vos no te cabia, ese dia ya me hablaste de crass seguro, sentados en un banco del botanico, ese encuentro y posteriores con pocavida, falopa, mario, lingux, chari, lula etc, etc, etc me cambiaron la vida para bien, mucha informacion y muchas experiencias, la biblioteca, ttm, una explosion!

Se acabo mi aislamiento conoci a los punxxxx!!! Resistencia y todo lo que hicieron uds en esa epoca es 100% reivindicable, me parece genial que hagas un trabajo de difusion y archivo, no le des bola a la gilada que lo critica. Ya para salir a la calle vestidos como salian uds en la epoca en que lo hicieron hace falta algo asi como 10.000 veces mas onda que para criticarlos en un blog, ni hablar de hacer fanzines, marchas, recitales, festivales como hicieron.

Respect.

para hacer una lista corta en resistencia fue cuando escuche por PRIMERA VEZ hablar de:

Crass

Vegetarianismo

Anarquismo

Ruth y el Sindicato de Prostitutas...

Edictos Policiales y como evitarlos

ttm,

los corrosivos,

sentimiento incontrolable

dead kennedys

black flag

crass

squats

skate

gore

mc5

stooges

gg allin

john sinclair

birthday party

Severino di Giovanni

homocore

y no estoy solo en eso, fuimos muchos los que llegamos a esas cosas atraves de resistencia, la contracultura argentina hubiera sido mucho mas lenta si no fuera por tu trabajo

Ver más

Esto me lo envio Tomas a raiz de unos comentarios despues del fanzine fest que se realizo en Hollywood in cambodia, y la verdad es que me conmovio es la mejor introduccion para el archivo de resistencia del pasado.
Tomas Nochteff y Carmen Burguess tienen su duo MUERAN HUMANOS con sede en Berlin.

jueves 6 de enero de 2011

VASELINA 1982. comentarios de gigs.

VASELINA numero uno, 1982...
los comentarios de los recitales escritos por marcelo poca vida no tienen desperdicio! el joven cronista afilaba sus dientes. y lapiz diseño del fanzine tambien.
no he podido escanearlo asi que subo fotos que encontre por ahi, me ardía en las manos para que alguien mas lo lea....sigo la semana que viene.


VASELINA año 1 numero 1 1982

Editorial…a nuestros despreciables lectores.

Después de casi dos años de ausencia salimos de nuestras inmundas y húmedas madrigueras para volver a atacar y dedicar nuestro tiempo libre de desocupados para hacer esta porquería que tenes en tus manos, ¡sí, no te sorprendas! Te la dedicamos a vos, que te sentís despreciado y desprecias, que nadie te comprende, para quien no hay futuro, en síntesis a vos que sos punk.
Revive como un vampiro sediento de sangre, para informarte de todo lo que sucede tanto a nivel nacional como internacional en el ámbito punk
Quizás exista un enfoque mas serio entre la nueva VASELINA y la anterior, aunque el propósito sea el mismo

STAFF
DIRECTOR: Mr.. Punki.
COLABORADORES: Joey, M, Poca Vida (nunca nada, nunca muere), Claudia Neo Estiazol
(y otros maniáticos sexuales y demás sado-masoquistas)

Dedicada a un muchacho revoltoso muerto hace tres años….


****************************GIGS.************************************
25 de octubre- 21 hs.,
Auditorio Buenos Aires
LOS VIOLADORES/ LOS LAXANTES

Personal
LOS LAXANTES: Gamexane guitarra, voz; Felix Sagna, bajo; Alex Raid batería, Adolph X, voz
LOS VIOLADORES: Hari B guitarra, Stuka bajo, Pil voz, Sergio Gramática batería

Después del violento y controvertido recital de la Universidad de Belgrano, LOS VIOLADORES vuelven al ataque y esa vez es en el famoso auditorio Buenos Aires, donde ese domingo se realiza la gran fiesta del punk rock.
Junto con LOS VIOLADORES actuaron de soporte LOS LAXANTES, otro conocido grupo del ambiente punk, estos abrieron el gig, entre otros temas tocaron “Vacaciones en Irlanda”, “Pajero”, “Crisis Mundial”, “ATC a su televisor”, y el tema mas destacado de su actuación fue, “Adolf es un punk rocker”.
Musicalmente la actuación de LOS LAXANTES fue buena sin grandes pretensiones, ya que el sonido no era nada elogiable y no les ayudaba demasiado, los temas llenos de riffs constantes y buenas letras hacen de LOS LAXANTES una buena banda de punk rock, que quizás le falte un poco de escena en síntesis una buena actuación de LOS LAXANTES que pienso dejò muy conforme a la audiencia y en especial a sus seguidores.
Luego de la actuación de LOS LAXANTES se prepararon LOS VIOLADORES, estos son presentados a telón cerrado por un singular maestro de ceremonias, apodado “Mugre”, objeto de todas las gozadas del publico y blanco de sus proyectiles, lo mas inesperado fue cuando este señor se saco el peluquín dejo al descubierto su cabeza totalmente rapada y a gritos casi histéricos presentò a LOS VIOLADORES.
A telón cerrado se comenzaron a escuchar los acordes y el “1,2, 3, va!” del primer tema que abrió su actuación. LOS VIOLADORES sonaron esa noche potentes y compactos y demostraron indudablemente que son el mejor o por lo menos el mas profesional grupo del punk nacional, durante lo que durò su actuación hicieron una recorrida por su repertorio y entre todos esos temas son dignos de destacar: “Patrulla Americana”, “Nada de eso”, “Solo punk rock”, “Sucio Poder”, “El extraño”, y por supuesto el tema que despertó tantas polémicas y que la gente pidió durante todo el gig: “Represión”, este fue coreado por gran parte del publico y cerró la actuación de Los Violadores.
En síntesis un muy buen recital donde hay que destacar especialmente la actuación de Pil, su cantante con un dominio de la escena muy bueno y Sergio, que castigò esa batería que dio la sensación que iba a explotar en mil pedazos, sin olvidar a Stuka que le dio esa seguridad de fondo impresionante y Hari que le aporto la fuerza necesaria sin caer en la mediocridad.
Un agradable y divertido recital donde aparte del buen punk rock que se le dio al publico hubo algunos extraños y llamativos looks y nunca faltan las discusiones y peleas frustradas (que todo sea por la diversión).
En cuanto al público, mucho pero no tanto como se esperaba.
N.A. P.V. (n.n.n.m.)

19 de diciembre 23 45 hs.
Teatro del Plata
LOS INADAPTADOS

Después de un día bastante aburrido me dirijía al centro de la ciudad con otros amigos y colaboradores de la revista, a ver y escuchar as un grupo que hace bastante tiempo no se presentaba, y me refiero a LOS INADAPTADOS.
Este grupos sin hacer punk rock, llama la atención debido a sus delirantes presentaciones, que ya todos conocemos y su música super rápida.
Entramos en el pequeño teatro con bastante puntualidad y nos acomodamos en los primeros lugares no se hicieron esperar y subieron al escenario con un desgano total. Empieza el primer tema con una fuerza impresionante y vemos a su cantante vocalizar de una estupenda manera, dándole un desenfreno total al grupo.
Continúan los temas con un cantante que olvida las letras y recurre a cuaderno sobre el amplificador para recordarla, sin dejar de hacer un hard rock rapidísimo que a veces me recuerda algo a Motorhead. Promediando el recital, los punks no nos contuvimos y empezamos a bailar desenfrenadamente delante del escenario y frente a nosotros, un cantante que parecía que tenia encima unos cuantos litros demás. Las letras reiterativas con respecto a las minas con un cantante que subió con campera y corbata y termino en cuero.
En síntesis, una energía terrible, liberada especialmente por su cantante-delirio que no parò un segundo de saltar a pesar de sus años. LOS INADAPTADOS, un buen rocknroll callejero con un nivel regular en todos sus temas y entrada barata.

8 de enero 030 hs.
Auditorio Buenos Aires
LOS VIOLADORES/CONTROL

Lleno total en la sala gran expectativa entre el público en uno de los dos pasillos de la sala se encuentran (como siempre) unos personajes bastante conocidos entre el publico que frecuenta los gigs punks: estoy hablando por supuesto de los “nazis” pero sito esta basura por el solo hecho que en esta ocasión se acoplaron a ese grupo unos sujetos que dicen llamarse skinheads (cabezas rapadas) y que igual que los ingleses son nazis y les tienen muy poca simpatía a los punks.
Abre el recital un grupo soporte con el que el publico no contaba: CONTROL, liderado por “Gamexane”, (guitarrista de Los Laxantes), este trío ejecutó cinco temas bastante ajustados y nada que ver con los que nos propone con Los Laxantes y la guitarra de Gamexane con un sonido explendido.
Junto con CONTROL fue muy bien recibida, especialmente por el público masculino una erótica bailarina apodada por la platea como “la gorda” que hizo las delicias de “los lobos hambrientos” que se encontraban en la sala.
CONTROL termina su actuación con una muy buena versión de un tema bien al estilo de los films de James Bond. En síntesis un grupo que promete y, ah.había un bajista (¿???!!!).
A telón cerrado aparecen en escena el famoso maestro de ceremonias apodado “Mugre” y el nuevo símbolo sexual del punk rock, “La Gorda” y luego de la correspondiente presentación aparecen en escena lo que todos esperaban, LOS VIOLADORES con un look muy bueno comienzan su show con “Estas muerto”, luego de este tema ofrecen dos buenas versiones de “No se que hacer” y “Grasa hippie”, esta última con una gran ovación cuando Pil señala al público con el dedo y dice “hippies haganse mierda!!!”.
Le sigue un tema nuevo “Quiero ser libre” que es simplemente excelente y que tiene todas las posibilidades para transformarse en un himno de la juventud punk, “Guerra total” es el siguiente y también nuevo tema en este caso con una alerta bélica, la conocida “Patrulla americana” es otro tema digno de mención no por el tema en si sino por el payaso que salió de la platea, se acostó sobre el escenario y tuvo un aterrizaje forzoso (y doloroso, por lo que ví) en la primera fila gracias a una patada de Stuka que el público ovacionó. NO me quiero olvidar de nombrar a la exhuberante gordita que en el show de Los Violadores también puso lo suyo que es bastante….pasando con un cartel en el que se leía primer round, segundo , etc.
Luego de temas ya conocidos como “Nada de eso”, “El extraño”, “Sucio poder, “No te mientas mas”, etc, dedicaron “Hijos de perra” a “los nenitos malos que se la dan de nazis”, como dijo Pil, pero este tema tuvo un pequeño cambio en el estribillo en vez de “Hijos de perra”!!! se lo cambiaron por HIJOS DE PUTA.
El escenario era un infiero de papeles, latas, trapos, botellas, monedas (que Pil recaudó) y todo tipo de basura. “Violadores de la ley” es otro tema nuevo en el que resumen los fines del grupo con frases como “somos los mejores porque somos los peores”…..
Durante todo el recital parte del público bailaba frenéticos y violentos pogos “Ni un centavo mas” se llamó la siguiente canción, con una gran crítica social. La gente estaba enfervorizada y la que no lo estaba seguramente estaba sorprendida al ver el estado del escenario, una chica que bailaba con movimientos muy eróticos y cuatro rebeldes con causa cantando su disconformidad y que tenían varias copas de mas.
Llegó el último tema el preferido por el público, el cuestionado “Represión”, la gente enloquecía, 15 personas sobre el escenario cantando junto a Stuka un par de plomos empuñando un cartel que decía “Represión”, Pil sigue cantando pero el cartel lo tiene él, trata de romperlo, termina el tema apocalípticamente. Lo inesperado: Stuka destroza el bajo contra el escenario y con lo que queda de el, desarma la batería a golpes!!!! Se cierra el telón.
Estos muchachos cantan “somos los mejores porque somos los peores” y en ese gig lo demostraron.

P:V: (N_N_N_M)